En el sector hospitality se cuida la elección de los productos gourmet, por desempeñar estos un rol clave en el atractivo visual de bebidas y alimentos frescos, la experiencia del cliente y la identidad de marca. El hielo seco representa sin duda una de sus mejores inversiones. Este potente refrigerante no se limita a preservar la temperatura de los cócteles, sino que impacta directamente sobre la seguridad alimentaria y la rentabilidad de hoteles y restaurantes.
En sus distintos formatos (cubos, craft, etcétera), el hielo seco para hostelería se caracteriza por su alta densidad, transparencia y fusión lenta. En cócteles de autor y degustaciones selectas, por ejemplo, facilita el control de la temperatura con una dilución moderada que no altera el sabor. Por tanto, es justo reconocer que la excelencia del hielo influye no solo en la calidad percibida por el cliente, sino también en la calidad misma de las bebidas.
En vista de lo anterior, queda claro que el hielo sólido para hostelería es mucho más que agua congelada. No es exagerado afirmar que las máquinas industriales de hielo premium son una herramienta fundamental en el sector hospitality, y los siguientes beneficios ayudan a entender por qué.
5 beneficios del hielo sólido en el sector ‘hospitality’
Rentabilidad maximizada gracias a la fusión lenta
¿Cómo un simple cubo de hielo puede impactar en la rentabilidad de un negocio? La respuesta está en el poder enfriador y la fusión ralentizada del hielo sólido, lo que minimiza el desperdicio de alimentos y reduce la cantidad requerida para mantener la cadena de frío en coctelería.
A lo anterior debe sumarse la conservación del sabor. Que un cóctel se agüe a los pocos minutos es una tragedia en términos mixtológico porque significa que la bebida ha perdido su fuerza y personalidad originales. Esto no sucede con el hielo sólido de calidad premium.
Mejora de la experiencia del cliente
Las lascas residuales y otras impurezas que genera el hielo convencional deterioran la estética visual de la copa y afectan negativamente a la experiencia del consumidor. Por este motivo, los barténders seleccionan con cuidado el hielo de sus preparados, priorizando la transparencia cristalina y la solidez del mismo para elevar el nivel de excelencia de sus creaciones cocteleras.
Gracias a su variedad de formatos, además, el hielo sólido se adapta las necesidades de cada bebida. De ahí que invertir en máquinas de hielo para hostelería sea apostar sobre seguro.
Incremento del marketing visual
Antes de conquistar el paladar, los cócteles deben ‘entrar’ por el ojo. Los expertos en mixología se esfuerzan por conseguir una presentación impecable, con efectos visuales de niebla, cítricos cortados a la perfección y esferas o cubos de hielo que armonizan con el diseño de la copa. Todo ello logra que la bebida sea fotogénica, y en la era de las redes sociales, eso se traduce en un aumento de los likes, las visitas y las ganancias. Y es que la experiencia de una bebida de alta gama comienza antes del primer sorbo, y el hielo sólido forma parte de ella.
Reducción de las mermas de ‘stock’
¿Sabías que la baja calidad del hielo es fuente de mermas económicas y operativas en hostelería? Este producto refrigerante no se limita a mantener frías las bebidas: también disminuye las pérdidas de inventarios al prolongar su vida útil en el tiempo. En otras palabras, el hielo para bares, cafeterías, hoteles y servicios de cáterin previene el desperdicio de stocks. Esto repercute en los márgenes de beneficios netos y en la rentabilidad del negocio.
Permite aumentar el coste por bebida
La coctelería premium y de autor se mueve entre los 20 y 50 euros por copa, pudiendo alcanzar precios privativos en los bares y coctelerías más exclusivos. Ningún cliente está dispuesto a asumir este coste por una bebida cualquiera. Sus distintos elementos (el destilado, los endulzantes, la cristalería y por supuesto el hielo) deben transmitir una profesionalidad y atención fuera de lo común.
Porque una estética y sabor especiales justifican un precio de carta más elevado. Asimismo, los hielos gourmets ocupan un mayor volumen de líquido y permiten economizar la cantidad de licor servido por copa.